viernes, 24 de octubre de 2014

Medio estornudé, medio tosí.

Este clima no me sienta bien. Hace un momento sentí que me venía un estornudo, cuando tomé una bocanada de aire la garganta se preparó para toser, así que tosí y estornudé al mismo tiempo. Sonó bastante raro. Pensé que me iba a ahogar. Medio estornudé, medio tosí. La nariz se quedó con ganas de estornudar apropiadamente y la garganta con ganas de aclararse bien. Se lo conté a mi mamá, pero como estaba rezando no me hizo caso.

sábado, 23 de agosto de 2014

Quiero bañarte de vida

Soy veracruzana. De ahí, del meritito Golfo de México. Me encantan el agua del mar y el calor. El calor beneficia a las plantas y a los bichitos que viven de ellas y después alimentan a otros bichos más grandes que se comen las plantas y los bichitos. Así empieza toda la biosfera que nos da la vida.

Adoramos dioses que nunca existieron pero nos olvidamos del astro maestro. El sol que crea que la vida, la cuida y la protege. Te quita la gripe horrible que te parte los huesos y da catarro, pero sobre todo, te quita la depresión, porque nadie puede estar triste en un día verde y soleado.

Es un Dios que no se anda con amigüedades. Te dice quién eres y qué haces aquí. Si no lo sabes es porque no le has escuchado, ni sentido. Si quieres saberlo tienes que pararte frente a él, esperar hasta que te ilumine con toda su inmensidad y entonces sí, pregúntale a grito pelón quién soy, qué hago aquí. No le preguntes si tu marido te es infiel, si tu novio te quiere y se casará contigo, cuantos hijos tendrás o hasta cuando vivirás. Eso no lo sabe, ni le interesa.

Un día soleado es como un beso en la mañana, como un buenos días mi cielo, levántate. Te amo. Estoy aquí afuera, esperándote. Quiero bañarte de vida. Un día nublado es nostágico, pleno de lo que pudo ser, de dónde estarías, de ojalás, de hubiera hecho esto o aquello, de niños tristes y tristes lágrimas.

Cuando me quejo del frío los chilangos me dicen abrígate y de a poco en poco te acostumbrararás. No quiero acostumbrarme a morir de a poco en poco todos los días.

viernes, 22 de agosto de 2014

La vida sin hijos

No era usual verlos en el restaurante, pero eran de la zona y a veces me los encontraba paseando al perro en las calles de la Condesa. Eran una pareja que andaban en los cuarenta y tantos años y tenían un hijo un poco menor que yo. Él chico era agradable y se parecía mucho a su padre. Cuando me tocaba atenderlos los saludaba como si los conociera de toda la vida, les hacía una breve charla para hacerlos sentir bienvenidos y luego preguntaba qué querían ordenar.

Un sábado por la noche llegaron al restaurante sin el hijo. Después de cenar se tomaron varias botellas de vino tinto y se les veía muy animados. Cuando pidieron la cuenta se me ocurrió preguntar qué estaban festejando. ¡La vida sin hijos! dijo él, casi gritando. La esposa aplaudió y el esposo río a carcajadas. Así fue como me enteré que el hijo se había ido a estudiar al extranjero.

Me pareció un buen motivo para festejar, así que les regalé dos copas de vino de la casa (una marranilla horrible que Pepe daba de cortesía cuando la cuenta era grande), serví un poquito para mí y brindé con ellos. Intenté venderles otra botella de vino pero ellos preferían seguir la fiesta en algún bar cercano.

En ese tiempo me la pasaba de fiesta en fiesta y exceso en exceso, así que bromeando les dije que quizá me los encontraría más tarde, cuando terminara mi turno. Sin pestañear la esposa comentó que iban al Leonor y que sería genial que me encontrara con ellos ahí. Me pareció un poco raro que me invitara pero no le di importancia, todo el tiempo coincidía con clientes del restaurante en los bares de la Condesa.

El Leonor era un antro muy exclusivo que estaba a dos cuadras de la pizzería. Les comenté que ese antro estaba muy lejos de mi alcance. ¡Era demasiado caro! Pero entonces él dijo ¡Deberías ir! Por el dinero no te preocupes. La vamos a pasar increíble y después podemos seguir la fiesta en casa. ¡Tenemos alcohol como para abrir una farmacia! Eso me tomó por sorpresa. Nunca esperé que la conversación fuera en esa dirección. Solo sonreí y mientras limpiaba la mesa les dije que lo pensaría.

El marido sacó la billetera para pagar la cuenta y yo salí volando de ahí. Esperé a que se fueran, pero seguían en la mesa platicando de quién sabe qué. Regresé para preguntar si todo estaba bien y recoger las copas vacías del último vino. La esposa se levantó de su asiento y dijo con voz un poco ebria "Si vienes yo me encargo de que pases una noche que nunca podrás olvidar". El señor me dio una palmadita en el trasero y dejó quinientos de propina. Luego se fueron.

Si hubieran dicho que la farmacia también tenía químicos tal vez me hubiera animado.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Amigo y amor de mierda

En el verano del 2010 me enrollé con el hermano del dueño de la pizzería donde trabajaba. Era un tipo encantador, moreno, esbelto, con mucho vello en todo el cuerpo y un carísma que no le he conocido a nadie más. Nos veíamos a escondidas porque él era mucho mayor que yo y decía que no quería meterme en problemas. Delante de la gente lo trataba como si nada, pero todos en el restaurante sospechaban que algo pasaba y bromeaban con eso. Yo me hacía la loca.

Además de guapo era inteligente pero también muy holgazán. Su vicio era dormir y era hábil para alejarse de cualquier cosa que significara trabajo. Todo el tiempo hacía planes descabellados para ganar dinero fácilmente: organizaba rifas con boletos baratos y premios extraordinarios que nunca entregaba, hacía pirámides de dinero y cuando las cosas se ponían color hormiga no asomaba la cabeza hasta que el asunto se calmaba. Vivía de a gratis con su prima en lo que conseguía su apartamento soñado, cosa que jamás sucedió.

Llegaba al restaurante de vez en vez, por lo general cuando no estaba su hermano ahí. No le gustaba salir de su apartamento, sólo lo hacía cuando necesitaba dinero o para sonsacar a alguien con alguno de sus ingeniosos negocios. Si le preguntabas por qué no se conseguía un trabajo decía que un amigo suyo estaba en la política y le había prometido un buen puesto en el gobierno federal, pero que había que esperar. Para mí que se estaba escondiendo de alguien. Un día lo sorprendí agarrándo dinero de la caja. Cuando me vió solamente me guiñó el ojo y dijo que era para comprárme un regalo, que por supuesto nunca me entregó, pero desde entonces me dí cuenta que cada vez que él iba a la pizzería no coincidían los cortes de caja.

Chateábamos todas las noches hasta muy tarde y nos veíamos en el apartamento de su prima cada que se podía. Aunque habíamos dicho que lo nuestro era solamente una relación de amigos yo me estaba encariñando mucho con él porque a pesar de todo tenía una personalidad extremadamente positiva y siempre hacía sonreír a todos. La última vez que lo ví sucedió algo terrible.

Esa tarde llegó al restaurante y como el lugar estaba vacío aproveché para decirle que extrañaba besar su pollito. Se hizo el molesto y argumentó que no era un pollito, sino un avestruz, un gallo de pelea o lo menos un pato silvestre. Nos reímos con ganas y los chicos de la cocina asomaron la cabeza. Como seguía haciéndose el difícil le prometí en voz bajita que si nos veíamos más tarde le dejaría magrearme los senos como a él le gustaba. Lo pensó un momento y al final dijo dale, te espero en la noche.

En cuanto terminé el turno fui a encontrarme con él a su apartamento. De verdad tenía muchas ganas de portarme mal. Cuando llegué le conté que había sido un martirio esperar el microbus para ir a verle e intenté convencerle de que la próxima vez él debería ir a mi apartamento, pero en cambio quiso venderme boletos para la rifa de un automóvil. Saqué mi billetera para mostrárle que solo tenía dinero suficiente para regresar a casa. Tomó el dinero y dijo que cuando le diera el resto me entregaría los boletos. Pucha, que bueno que no le enseñé el billete de 500 que siempre traigo escondido para cualquier emergencia.

Luego me tomó de la mano y nos encerramos en su habitación, puso el aparato de la música a todo volumen para que su prima no escuchara lo que pasaba ahí -como siempre- y empezamos a hacer cositas ricas, pero no entraré en muchos detalles porque quiero ir al punto que vine a contar.

Estaba inclinada sobre la cama y él me estaba dando por detrás mientras jugaba con sus dedos en mi culo. Se sentía bien. Dijo que estaba a punto de terminar y se me ocurrió preguntarle si quería venirse dentro de mi trasero. De inmediato dijo que sí.

Ahora bien, él y yo ya habíamos hecho anal antes. Siempre lo he disfrutado. Y aunque le dije que él había sido el primero en entrar por ahí la verdad es que yo había descubierto el placer anal mucho tiempo antes de conocerle. Nunca había tenido ninguna complicación a parte del dolor inicial, que es normal. Bueno, esta vez iba a ser diferente.

Primero le hice un oral para que lo tuviera duro y húmedo, luego me puse en cuatro, levantándo un poco el culo para quedar a la altura adecuada. Entró despacio para dejar que me acostumbrara y pasara el dolor, después sin mucho preámbulo, tiró de mi cabello y empezó a moverse más rápido. Durante un tiempo se sentía bien, muy bien de hecho. Hasta que empezó a doler. Le dije que lo sacara, puse saliva en mi mano y la unté en su miembro, después lo encaminé y lo volvió a meter.

Unos segundos después empecé a notar varias cosas. Primero, me di cuenta que mi mano estaba pegajosa. Sí, la misma mano que usé para untar saliva en su pene. La miré y estaba cubierta de mierda. Mi propia mierda. Segundo, él estaba perdiendo dureza rápidamente, pero como es de los que no se rinden seguía dándole enfurecidamente. Tercero, mi trasero hacía ruidos raros, clap, clop, clap. Cuarto, miré por debajo y me di cuenta que había mierda en toda su entrepierna.

Demonios. ¿Por qué seguía dándome por el culo? Le había cagado toda la verga y el pobre no decía nada para no hacerme sentir mal. Después de esto no podría verlo a la cara jamás. Necesitaba encontrar una salida a esa situación. Todo esto pasó en cinco o diez segundos, máximo. Así que le dije que deberíamos irnos a la regadera. Él estuvo de acuerdo y yo prácticamente salté de la cama evitándo mirarlo a los ojos.

En su habitación no había baño, así que me cubrí el frente del cuerpo con la sábana de la cama, abrí la puerta y me encontré a la prima cenando frente al televisor. Sólo atiné a decir ups! y pasé frente a ella como si fuera normal andar con el culo cagado al descubierto.

Me metí a la regadera para enjuagarme. Escuché cuando Peralta apagó la música y cinco segundos después entró al baño. Todo lo que pude decirle fue demonios, que pena. Me abrazó y dijo no te preocupes, esas cosas pasan. De verdad me sentía muy apenada. No podía ni siquiera mirarle a los ojos. Me tomó de la barbilla para levantar mi cara y me dio un rico beso.

Tomé la barra de jabón, me puse en cunclillas y le lavé con mucho cuidado el miembro y la entrepierna. No tardó mucho en ponerse duro otra vez, me miró con cara de querer continuar la fiesta. Esta vez no le importó que escuchara la prima.

martes, 19 de agosto de 2014

Una experiencia bizarra

Aquella noche comí más tabletitas del amor de las que cualquier ser humano puede soportar. De acuerdo a los rumores me besé con cuatro chicos, incluyendo a mi maestro de Historia. Tengo la mala costumbre de dejar pasar meses y meses en celibato y luego dejar salir toda la pasión de un solo golpe. La calentura hay que dejarla fluir, porque si no luego anda una de puta, dice mi prima Inés.
Según Juan, pelé un plátano lentamente y lo devoré con indecencia sin perder contacto visual con el maestro. Juan nunca dice mentiras, pero yo a todos les digo que eso se lo inventó. Solo recuerdo a la chica que despertó junto a mí en la habitación. Tenía más aretes en la cara que el joyero de mi abuelita. El pie derecho me dolía horrible. Estaba morado y ardía con la fuerza de mil soles, como si Satanás hubiera meado sobre él. Eso nadie me lo pudo explicar.
Mientras yo me frotaba el pie con un bálsamo de mariguana que me regaló Juan -que según él cura casi todo-, ella preparaba café. Estuvimos en silencio un rato, hasta que me preguntó si recordaba lo que había pasado con el chico que nos llevó al apartamento. Puse cara de no saber de qué hablaba y me contó con risa burlona que estuvimos tonteando los tres en la sala, pero el tipo estaba duro y dale con que quería que le hiciera una lluvia dorada. Lo llevé a la bañera vacía y fría, se sentó en el piso helado y permaneció ahí desnudo durante lo que parecieron horas porque yo era incapaz de hacer pis. Finalmente me las arreglé para derramar unas cuantas gotitas y él se retorcía y gemía como algo sacado de una película porno de bajo presupuesto. En fin, una experiencia bizarra es mejor que ninguna experiencia.

lunes, 18 de agosto de 2014

Estás dando vueltas en mi cabeza ahora mismo

Hace unas semanas me contactó por Facebook una compañera de los tiempos del colegio. La conocí cuando teníamos unos 15 o 16 años. Ella era flaquita, tranquila y algo tímida. En cambio yo era muy rebelde y siempre andaba metida en problemas, así que no era muy mi onda.

Estuvimos chateando varios días. Hablamos de los viejos tiempos y de amigos en común. Cuando me preguntó por qué no tenía novio le confesé que los chicos no eran lo mío. Se sorprendió un poco, pero en realidad creo que ya lo sabía.

Ella dijo que era hetero, que no le había ido muy bien con los hombres pero no por eso dejaban de gustarle. La plática continuó y de tanto insistir al final admitió que alguna vez le había pasado por la cabeza la idea de experimentar con otra chica.

Mientras platicábamos revisé sus fotos del Face y me quedé de a seis. De aquella flaca desnutrida del colegio no quedaba nada... ¡Se había convertido en un verdadero bombón! Se lo dije y contestó que yo le parecía muy linda, también. Quise tentar un poco el agua y le solté algunas frases en tono de broma, del tipo "¡Estás muy ensabanable!", pero sólo se reía y no me daba mucha bola, así que no seguí machacando el asunto. Le conté que el fin de semana iría a Veracruz y le dije que sería divertido ir a tomar un café juntas. Aceptó.

Ayer la vi por primera vez después de tanto tiempo. Fuimos al café. Tuvimos una plática muy entretenida. Como era domingo cerraron el café temprano y a mí todavía me quedaban unas cuatro horas para tomar el bus de regreso al DF, así que fuimos a su casa a hacer tiempo. Ahí, en la cocina de su casa aproveché la oportunidad y la besé. Fue increíble porque me recordó cuanto me gusta besar y que me besen, pero besar mucho y con ansiedad mordelona. Sentir el sabor de su boca, su respiración en mis oídos y la caricia de sus labios en mi piel.

Nos metimos a su recámara y estuvimos besándonos y acariciando nuestros cuerpos un buen rato. Me hubiera gustado ser un pulpo para tocarla con mis ocho tentáculos. Lo mejor fue cuando se metió entre mis piernas y sorprendentemente me dio el mejor oral que he sentido en toda mi vida. Tuve que detenerla para preguntarle si había sido honesta con eso de no haber estado con una chica antes y su respuesta me puso a volar: "¡Llevo años esperando para hacer esto contigo!". Demonios, eso es lo más caliente y hermoso que me han dicho en la vida.

Cuando me di cuenta de la hora tuvimos que salir a toda prisa rumbo a la estación porque me iba a dejar el bus. En el camino le pregunté a qué se refería con eso de que llevaba años pensando en mí, pero dijo que le daba un poco de vergüenza hablar de eso. Me despedí con un beso en la mejilla porque había gente alrededor, pero me aseguré que el beso fuera muy cerca de sus labios y la hice prometer que me visitaría pronto en el DF. Estando en la carretera recibí un mensaje suyo en el celular. "Estás dando vueltas en mi cabeza ahora mismo."

miércoles, 21 de mayo de 2014

Voy a destruirle de la manera más hermosa

Confieso que me he propuesto una venganza terrible: Le llevaré a museos, monumentos, restaurantes, cines y parques. Besaré sus labios en cada lugar hermoso de esta ciudad para que cada vez que regrese a ellos sienta mi presencia como se siente el sabor a sangre en la boca. Le escribiré mensajes, cartas y poemas de amor.  Voy a destruirle de la manera más hermosa posible. El día que finalmente me vaya entenderá porque a los huracanes les ponen nombres de personas.


lunes, 12 de mayo de 2014

Un hermoso regalo

Como dije en la publicación anterior, estoy muy conmovida por todas sus muestras de cariño. Quiero compartir con ustedes un mensaje que me hizo inmensamente feliz. Muchas gracias a +Desiree Alfonzo por sus palabras tan hermosas que leo y releo para llenar mi espíritu de energía positiva.


sábado, 10 de mayo de 2014

Un año más

Esta vez quizá me falten palabras, pero quiero que sepan que me siento inmensamente emocionada y agradecida con tantas personas que rodean mi vida, a los que están conmigo hoy y a los que han estado en un momento u otro, junto a mí con un tierno abrazo y palabras sinceras. También agradezco a los amigos que me conocieron por mis historias y que sin conocerme personalmente se acordaron este día de mí. Sin duda son más que un motor para seguir escribiendo. Gracias familia, amigos, gracias a todos con todo mi corazón por sus muestras de amor hacia mi persona en el día de mi cumpleaños. ¡GRACIAS!

martes, 6 de mayo de 2014

Romance en la pizzería (12)

Lunes 19 de Julio
Peralta: ¿Qué tos?
Miss Valery: ¿Con flemas?
Jajajaja.
Peralta: Jajá.
Que bárbara.
Que chistosa.
Deberías hacer un tour cómico por todo el país.
Miss Valery: ¡Huy! Tan guapo y tan amargado.
Peralta: ¿Ya estás en el DF?
Miss Valery: Sí.
Desde mediodía.
Adivina qué te traje.
Peralta: ¿Qué?
Miss Valery: Un chingo de ganas.
Jajajaja.
Peralta: Jajajaja.
Miss Valery: ¿Qué haces?
¿Ya te bañaste?
Peralta: Así es.
Miss Valery: Ok. Entonces en un rato más voy para allá.
Peralta: Me estoy cayendo de sueño.
Miss Valery: ¿No quieres que vaya?
Peralta: No es que no quiera.
Es que tengo sueño.
Miss Valery: Te digo que andas raro.
Pero bueno. Hoy ando en mi zona PURA.
Peralta: ¿Cuál es tu zona pura?
Miss Valery: Paz, Unidad, Respeto y Amor.
:D
Peralta: Cada mariguanada que sacas.
Me gustas más cuando andas en tu zona P.U.T.A.
Miss Valery: No es mariguanada, amor.
Es un estilo de vida.
Jajajaja.
La zona puta también es un estilo de vida.
Peralta: Oye...
¿Qué onda con esa llamada de ayer?
Estabas paranóica.
Miss Valery: Jaja. Nada, nada.
Me encontró mi mamá tirada en el jardín como a las tres de la mañana y me preguntó qué me pasaba.
Le dije que nada.
Luego me preguntó si andaba high.
Obvio lo negué.
Peralta: ¿Y? ¿Te regañó?
Miss Valery: No. Cuando vivía con ella me castigaba.
Me ponía en arraigo domiciliario y no me dejaba salir.
Jaja.
Ahora cuando se enoja se pone Emo. Me deja de hablar hasta que la situación es imposible y no me queda otra que pedir perdón.
Peralta: ¿Pero qué demonios hacías tirada en el jardín a esas horas de la madrugada?
Miss Valery: Jajaja. Es que iba descalza y al pisar el pasto sentía que me lamía los pies. :)
Peralta: Jajaja.
Dios mío. De verdad que tanta droga te está enloqueciendo.
Miss Valery: Claro que no.
Peralta: Claro que sí.
¿Y a donde fuiste? ¿Con quién?
Miss Valery: Fui a la casa de un amigo.
Peralta: ¿Qué amigo?
Miss Valery: Se llama Queteimporta.
Peralta: Ahhh. ¿Te acostaste con él?
Miss Valery: Hmmm...
¿Por qué lo preguntas?
¿Te molestaría?
Según tú no eres celoso.
Peralta: ¿Lo hiciste?
Miss Valery: ¿Por qué la gente le da tanta importancia al sexo?
¿Vivimos en la edad media?
No es la gran cosa.
Todo el mundo debería poder acostarse con quien quisiera sin que los demás hicieran drama por eso.
Peralta: Sí. Ya sé.
Tu discurso feminista liberal.
Deberías lanzarte para diputada.
Miss Valery: Si me hago diputada legalizo la marihuana.
Jajaja.
Peralta: Sí, claro. Todo el mundo va a votar por ti.
Ya me hiciste enojar.
Miss Valery: ¿Por qué?
¿Estás celoso?
Peralta: Claro que no.
Miss Valery: Jajajaja.
Peralta: ¿De qué te ríes?
Miss Valery: Me acordé de algo.
Cuando estaba chica pensaba que el sexo era besar a alguien sin ropa y un día me acababa de bañar y llegó mi perro Bartolo, me dio tanta alegría verlo que lo abracé y le di un beso... y cuando me di cuenta que estaba desnuda me aterroricé y salí corriendo a decirle a mi mamá.
Jajajaja.
Ya ves. Soy inocente.
Peralta: ¿Inocente?
No. Eso se llama esquizofrenia.
¿Qué vas a hacer para contentarme?
Miss Valery: Ya te dije que quiero ir a verte.
Pero para variar tienes sueño.
Peralta: Dime qué pasó con tu amigo y ya veré si te doy permiso de venir.
Miss Valery: Nada.
No pasó nada.
Peralta: No te creo.
Miss Valery: Mira. La verdad fue un error ir a su casa.
Se la pasó hablando de su fucking grupo de rehabilitación.
Peralta: ¿Rehabilitación de qué?
¿También se droga?
Miss Valery: No. O sea, sí pero no.
Tiene pedos emocionales.
Y va a un grupo según esto a buscar la felicidad.
Peralta: Aaajajaja.
Ahora sí me hiciste reír.
Así vas a terminar tú.
Miss Valery: Sí. Flojera.com
Todo el tiempo fue hablar del retiro.
Que según no puede cojer
ni masturbarse
los próximos 6 meses.
Jajaja.
Peralta: Que mamada tan más grande.
Miss Valery: La que te tengo preparada.
Peralta: ¿Qué?
Miss Valery: La mamada... Jajaja.
Peralta: No seas vulgar.
Miss Valery: Se me hace que lo que te hace falta es una buena revolcada para quitarte ese mal genio.
Peralta: Bueno, a ver. ¿Y por qué andabas descalza?
Miss Valery: Hmmm.
Regresé caminando a casa y como traía zapatillas altas me las quité.
¿No me crees?
Peralta: Ok. Ok.
Miss Valery: Ya lo ves. Yo sí te soy fiel.
¿Tú? ¿Cómo te portaste todo este tiempo sin mí?
Peralta: Eres mi amiga.
No tengo por qué darte explicaciones.
Miss Valery: Oye. Están pasando el kamasutra en la tele.
Peralta: ¿Qué canal?
Miss Valery: Edge.
Así se llama el canal.
Peralta: ¿Qué número es?
Miss Valery: El episodio se llama el beso que despierta.
Jajajaja.
Ya ves. Con eso te quito el sueño.
Peralta: Ya me estás convenciendo.
Miss Valery: Entonces qué. ¿Voy?
Peralta: Ven.
Miss Valery: Pero antes dime si me extrañaste.
Peralta: Ven y acá te digo.
Miss Valery: Ok. Voy.
¡Chau!
Peralta: ¡Arre!

viernes, 25 de abril de 2014

Romance en la pizzería (11)

Miércoles 14 de Julio
Peralta: Hey.
¿Qué haces tan tarde por aquí?
Miss Valery: Revisando unas fotos.
¿Tú?
Peralta: A ver, ponlas.
Miss Valery: Una y ya.
Peralta: Wow... ¡Que linda!
Miss Valery: Jajaja.
Peralta: Oye. ¿Qué crees?
Me fui a cortar el pelo y me dejaron como chamaquito de rancho.
Miss Valery: ¿Qué?
Jajaja.
¿Cómo es eso?
Peralta: Como si me hubiera mordido un burro.
Miss Valery: Jajaja.
¿Y por qué lo permitiste?
Peralta: No te preocupes.
De todas maneras me sigo viendo guapo.
Miss Valery: ¡Huy! Ok. Don perfecto.
Peralta: Pon más fotos.
De las que me gustan.
Como la otra vez.
Miss Valery: ¿Como esta?
Peralta: No.
Una donde estés desnuda.
Miss Valery: Jajaja.
Ya no tengo de esas.
Las borré todas.
A la próxima me tomas unas tú.
Peralta: Entonces pon la cámara y bailame.
Miss Valery: Jajajaja.
Peralta: Desnudita, lógicamente.
Peralta desea iniciar una videollamada. Aceptar (Alt+C) Rechazar (Alt+D)
Tienes una videollamada perdida de Peralta.
Miss Valery: Jajajaja.
Pero tú también te desnudas.
Peralta: Jajajaja.
¿Por qué eres tan morbosa?
Peralta te está invitando a iniciar una llamada a PC. ¿Deseas Aceptar (Alt+W) o Rechazar (Alt+X) la invitación?
Peralta: ¿Cómo hablas aquí?
Has aceptado la invitación a iniciar una llamada. Finalizar llamada (Alt+Q).
Miss Valery: Yo no soy morbosa.
Tú eres el pervertidor de niñas puras e inocentes como yo.
Peralta: A ver, habla.
No se escucha nada.
Miss Valery: ¿No escuchas mi música?
Peralta: Más o menos.
A ver, habla.
Miss Valery: ¿Para qué me quieres escuchar?
Peralta: ¿Podrías hablar en el micro si eres tan amable?
Miss Valery: ¡Ya hasta canté!
Jajaja.
Peralta: Esta cosa no sirve.
¿Estás con tu familia?
Miss Valery: No. Estoy en mi cuarto sola.
Ya todos se fueron a dormir.
¿Por?
Peralta: ¡Ya te escuché!
Que feo cantas.
Jajajaja.
Miss Valery: Jajajaja.
Ya sé.
Peralta: ¿Y las fotos?
Miss Valery: Ya te dije que no tengo.
Peralta: A ver, haz en el micro así como haces cuando estamos solos para que yo me excite.
Miss Valery: ¡No! Pervertido.
Esas cosas salen en el momento.
No se pueden fingir.
Peralta: Jajajaja.
Pon la cámara.
Has invitado a Peralta a iniciar la recepción de imágenes de la cámara web. Espera la respuesta o haz clic en Cancelar (Alt+Q) para detener la invitación pendiente.
Has cancelado tu invitación para iniciar la recepción de imágenes de la cámara web.
Iniciando una videollamada con Peralta... Finalizar llamada (Alt+Q)
Peralta aceptó tu videollamada. Finalizar llamada (Alt+Q).
Miss Valery: Jajajaja.
Tu cara de sueño.
Peralta: Y tú muy despierta ¿No?
¿Qué es lo que haces?
¡Deja de fumar!
Miss Valery: ¡Y tú deja de ser tan necioooo!
Jajajaja.
Estoy editando unas fotos.
Peralta: Torrecita...
Miss Valery: De la fiesta de cumpleaños de mi sobrino.
Peralta: A ver, desnúdate.
Miss Valery: Jajajaja.
Peralta: A ver. La blusa.
Miss Valery: ¿Qué?
Peralta: Quítatela.
Miss Valery: Jajajaja. No.
Peralta: ¿De qué te ríes?
Miss Valery: De tu papada.
Peralta: ¿Te estás burlando?
Miss Valery: Claro que no.
Jajajaja.
Peralta: Mándame un beso.
Miss Valery: ¡Hey, tú! ¡Déjate ahí!
Jajajaja.
Peralta: Me estaba rascando.
Jajajaja. Morbosa.
Mándame un beso.
Miss Valery: Tú primero.
Peralta: ¿Qué haces con esa lengua?
Miss Valery: Jugando con la botella.
¿Por? ¿Te molesta?
Peralta: Por qué mejor no la usas para jugar con mi...
...boca.
Jajajaja.
Miss Valery: Ahora que vengas a visitarme a Veracruz jugaremos a lo que quieras.
Peralta: A ver que calzoncito traes.
Miss Valery: Un calzoncito para dormir.
Peralta: ¡A veeeer!
Miss Valery: Espera.
Iré a cambiarme la blusa.
Peralta: Cambiate ahí.
Miss Valery: Aquí todo se llena de humedad.
Me la voy a cambiar aquí, pero déjame ir por la otra.
Peralta: Apúrate que estoy aburrido.
Miss Valery: ¡Huy! Sí, patrón.
Peralta: Hey.
Hey.¿Dónde estás?
Miss Valery: Ya.
Peralta: Dijiste que te ibas a cambiar aquí.
Miss Valery: ¿Quieres que me la quite y me la vuelva a poner o qué?
Peralta: Quitatela y quédate así.
Y déjame ver que calzón traes.
Miss Valery: Ya me quité el shortcito.
No traigo nada.
Peralta: A ver.
Déjame ver.
Miss Valery: ¿No me crees o qué?
Peralta: Ya estuvo bueno.
¡Déjame ver, Valeria!
Miss Valery: Ok.
¿Así?
Peralta: Más abajo.
Miss Valery: ¿Para qué quieres ver si ya la conoces?
Peralta: No importa.
Se me antoja verla.
Miss Valery: Me voy a meter el Obao.
Jajajaj. No es cierto.
Peralta: Eso estaría bueno.
Ve por un pepino a la cocina.
Jajajaja.
Miss Valery: Ya ves que no te engañé.
Peralta: Ay, Dios.
No tienes idea de cuánto la extraño.
Jajajaja.
Miss Valery: La pepita también te extraña.
Peralta: Puta madre. Ya empezó a llover.
Miss Valery: Acá no. El cielo está despejado.
Ya vente a Veracruz.
La pepita y yo te extrañamos.
Peralta: Hay ropa afuera.
Miss Valery: Ya valió cock.
Peralta: ¿Qué valió verga?
Miss Valery: Tu ropa.
Conociéndote sé que no saldrás a buscarla.
Jajajaa.
Peralta: Vulgar.
Miss Valery: Pues no te veo corriendo al patio de tu casa.
Jajaja.
Peralta: ¡Deja de fumar marihuana!
Miss Valery: No debería fumar aquí adentro.
Por eso abrí la ventana.
Peralta: Mándame un beso.
No. Así no.
Miss Valery: ¿Meto la lengua a la cámara o qué?
Jajajaja.
Peralta: Deja la mota y lámete los labios cachondamente.
¿Me escuchas?
¡Deja esa madre ya!
Miss Valery: No.
Peralta: Mi beso.
Mi beso.
Mi beso.
Miss Valery: Listo.
Peralta: Más o menos.
Le faltó enjundia.
Miss Valery: Es que no le calculo a la cámara.
Peralta: Jajaja.
¿Qué pasó?
Hey.
Miss Valery: ¡Se estaba quemando el colchón!
Jajaja.
Calló ceniza encendida y no me había dado cuenta.
Casi incendio la casa.
Jajajaaja.
Peralta: Cómo no te grabé.
Es la cosa más chistosa que he visto en años.
Sigue fumando mota.
Sigue.
Jajajaja.
Miss Valery: Ay, sí.
¿Qué hubieras hecho si muero quemada lejos de ti?
Peralta: Dame el teléfono de tu mamá. Te voy a acusar que estás fumando mota en su casa.
Miss Valery: Y yo te voy a acusar de cogerte (bien cogida) a su hija.
Peralta: Ok. Ok.
No te pongas roñosa.
Miss Valery: Pues no me amenaces.
Jajajaja.
Peralta: ¿Qué es lo que haces?
Miss Valery: Buscando un cojín.
Peralta: ¿Quieres un cojín?
Miss Valery: 4, por favor.
Jajajaja.
Peralta: ¿4? ¡Golosa!
Miss Valery: Bueno, si ya me dijiste golosa, pues que sean 6.
Peralta: Mejor ve por el pepino.
Miss Valery: Ya me lo comí.
Peralta: Estás loca.
Lo digo en serio.
Miss Valery: Cú, cú. Señor Cordura.
Peralta: Bueno.
Ya me voy a dormir.
Miss Valery: ¿Sabes? Creo que iré a meterme a la cama de mis papás.
Peralta: Y yo aquí, solo como un perro.
Miss Valery: No, amor.
No eres un perro.
Peralta: Así me siento.
Solo.
Miss Valery: Eres un chantajista.
Jajajaja.
Peralta: Es la verdad.
Desde que te fuiste a Veracruz me siento solo como un perro pateado y abandonado.
Miss Valery: Tendré que ir a recogerte.
Peralta: Sí. :(
Miss Valery: Acá escuché tu risa de mañoso.
Jajajaja.
Peralta: Claro que no.
Le voy a tener que hablar a una amiga para que me venga a acompañar.
Miss Valery: Sí. Llámale.
Si te coje rico luego me la presentas para que me coja a mí también.
Peralta: No digas sandeces.
Hey.
Hey.
¿Dónde estás?
Miss Valery: Fui a buscar agua.
Peralta: Siempre estás tomando agua.
Ya mejor mete un garrafón a tu recámara.
Miss Valery: Jajaja. No.
Cumplió mi bebé 10 años.
No lo puedo creer.
Peralta: A ver, ponlo.
Miss Valery: ¿A quién?
Peralta: Me imagino que hablas de un perro.
¿O de qué hablas?
Miss Valery: ¡Mi sobrino, idiota!
Ya te había dicho.
.i.
Peralta: Bueno, pero por qué me insultas.
Pensé que era un perrito.
Miss Valery: ¿Cuál perro? Hace años que no tengo perro.
Peralta: Perdón.
No soy adivino.
Peralta envió el guiño "Bromista"
Miss Valery: Chistoso.
Peralta: Bueno, Torrecita.
Ya me voy a dormir.
Miss Valery: ¿Seguro?
La blusa quiere desaparecer.
Peralta: Sigue burlándote de mí.
Ya no quiero ver nada.
Miss Valery: ¿Seguro?
Peralta: Sí. Seguro.
Miss Valery: ¿Seguro?
Peralta: Sí. Seguro.
Miss Valery: ¿Segurísimo?
Peralta: Ya no me interesa.
Miss Valery: Ok.
Peralta: Sí.
Miss Valery: ¿Sí qué?
Peralta: Que sí, que estoy seguro que ya no.
Miss Valery: Hmmm.
Ok.
Ando hiperactiva.
Me tomé el Hidroxicut y en el cumpleaños tomé café y chocolate.
Peralta: Ponte a barrer y trapear.
O dale unas 500 vueltas al cuarto.
Miss Valery: Mejor ven y te cojo unas 500 veces.
Peralta: Estás muy lejos.
¿Quién te manda a abandonarme?
Miss Valery: ¡Puta madre!
Se despertó mi mamá.
¡Chau!
Peralta: Jajajaja.
Bye.

Romance en la pizzería (10)

Jueves 8 de Julio
Peralta: Hey.
Torrecita.
Miss Valery: ¡Ay, chingadamadre!
¡No me digas así!
Peralta: No me regañes.
Miss Valery: Odio que me digas Torrecita.
Peralta: Oye.
Ya no suena esta madre.
Miss Valery: ¿Qué madre?
Peralta: El messenger.
Miss Valery: Jajajajaja.
Peralta: ¿Por qué te ríes?
Miss Valery: Que bárbaro.
En lugar de que me digas... Hola. Valeria, querida.
¿Cómo estás?
¿Cómo te fue en el hospital?
Peralta: ¿Hospital?
Miss Valery: ¿No te dijo Pepe?
Peralta: No. No lo he visto.
¿Qué te pasó?
Miss Valery: Me noqueó la pendeja de la China.
Jajaja.
Peralta: Noooo.
Jajajaja.
Pues qué le hiciste.
Miss Valery: Eso es lo peor.
Que no le hice nada.
Peralta: ¿Se agarraron a golpes?
Miss Valery: ¡Nooo!
Estaba en la cocina platicando con Mariana y de repente la China me empezó a joder.
O sea, yo decía algo y ella me repelaba. Al principio no le di importancia, pero luego dije qué mosca le picó a esta pendeja y por qué su onda marciana.
Peralta: Jajajajaja.
¿Y luego?
Miss Valery: Le pedí que no se metiera en mi plática, pero siguió jorobándome el alma.
Como ya me tenía harta me acerqué a pedirle que me dejara en paz.
Y cuando me tuvo a tiro de piedra aprovechó la oportunidad y sin decir agua va me estrelló el rodillo de la masa en la cabeza.
Me salió sangre como para una transfusión.
Peralta: ¡Demonios!
¿Por qué nunca estoy ahí cuando pasan estas cosas?
Jajajaja.
¿Quién te llevó al hospital?
Miss Valery: Hmmm...
La verdad no sé.
Cuando abrí el ojo ya estaba en urgencias.
Peralta: Que historia.
Miss Valery: Y todo fue porque el flaco del yogurt dijo que yo le gustaba y la China, que tiene onda con él, se molestó.
Pero pues yo quéeee???
Peralta: Tú y el yogurt... ¿?
Miss Valery: Nada. Nada.
No empieces a inventar historias tú también.
Jajajaja.
Peralta: Ok... Ok.
Bueno y ahora ¿Cómo estás?
¿Cómo te sientes?
Hey.
Hey.
Contesta.
Miss Valery: Hmmm...
No me duele nada.
Tengo más drogas en la sangre de las que jamás he consumido.
Pero me hace falta un abrazo tuyo. :(
Peralta: Pide un taxi y vente para acá.
Miss Valery: ¿En serio?
¿Puedo ir?
Peralta: Sí, Torrecita.
Ven.
Miss Valery: ¡Vooooy!
Peralta: Acá te espero.

jueves, 24 de abril de 2014

Romance en la pizzería (9)

Lunes 5 de Julio
Peralta: ¿A qué hora te acostaste anoche?
Hey.
Hey.
Hey.
Hey.
Hey.
Hey.
Miss Valery: Hey.
Como a las 3.
O no sé. A la hora que te mandé el mensaje.
Peralta: ¿Estabas tomando en domingo?
Miss Valery: Algo así.
Pero lo mío no es el alcohol.
Ya lo sabes.
Peralta: Muy bonito.
Miss Valery: Estaba sola en casa.
Nadie me vio.
Pensé muchas cosas.
¿Por qué no contestaste el mensaje?
Peralta: Me cortaron el celular.
Mañana lo voy a pagar.
Miss Valery: Que chafa.
¿Dónde andabas?
¿Tomando?
Peralta: No. Me quedé dormido.
Miss Valery: Que bonito.
Pinche huevón.
Peralta: Jajaja.
Sí. Estoy bonito.
¿Qué se le va a hacer?
Jajaja.
Miss Valery: Jajaja.
Pero bueno. Hoy no he fumado en todo el día.
Peralta: ¿Y qué tanto pensaste?
Miss Valery: En ti.
En lo que ha pasado entre nosotros.
Peralta: Cuéntame.
Miss Valery: Tú me conoces.
Aparento ser fría.
Y me cuesta trabajo expresar mis sentimientos.
No sé cómo decirlo.
Creo que me estoy encariñando de más contigo.
Peralta: Es lógico que nos encariñemos porque nos tratamos bien y nos gustamos.
Miss Valery: Sí. Lo sé.
Peralta: ¿Quieres que nos dejemos de ver?
Miss Valery: Noooo.
Al contrario.
¿Tú me quieres dejar de ver?
Peralta: No. Pero no quisiera que salieras lastimada.
Miss Valery: Si sabes manejar las cosas no me lastimarás.
Peralta: Soy muy sacatón para los compromisos.
Ya lo sabes.
Miss Valery: Yo también.
Me da terror enamorarme.
Peralta: No tiene por qué pasar.
Si eres inteligente evitarás enamorarte de mí.
Miss Valery: ¿Cómo evito que pase?
Peralta: Piensa que tú tienes 22 y yo 38.
Miss Valery: ¿Y eso qué?
Uno nunca sabe lo que el destino tiene preparado para ti y para mí.
Peralta: Que tú eres una niña y yo un señor.
Eso sí.
Lo que quiero decir es que disfrutes el momento y no te compliques.
Miss Valery: Sí. Lo entiendo.
Recibir las cosas a como la vida te las va poniendo.
No preguntar por qué o cómo llegaron.
Sólo tomarlas.
Peralta: ¡Qué madurez!
Jajaja.
Miss Valery: Jajaja.
No soy tan niña después de todo, ¿Eh?
Peralta: Jajaja.
Miss Valery: Lo que me está comiendo el coco es que no dejo de pensar en ti.
Peralta: Yo también pienso en ti.
Pero no de esa manera.
Miss Valery: Ok.
Me gusta que seas un señor honesto.
Peralta: Bueno, niña.
Voy a salir a caminar un rato.
No me he parado de la cama en todo el día.
Miss Valery: Ok.
Peralta: Me duele la espalda de tanto sanganear y ya estoy desesperado.
Si no salgo, me tiraré del balcón.
Miss Valery: Ok. Ok.
No quiero que te tires.
Sal a caminar y cuando regreses me mandas un mensaje.
Peralta: Ok. Bye.
Miss Valery: ¡Chau!

Romance en la pizzería (8)

Sábado 3 de Julio
Miss Valery: ¿Estás?
Peralta: Hey.
Miss Valery: ¡Me hice un tatoo!
Peralta: Como te gusta hacer sandeces.
Miss Valery: Es algo pequeñito.
Se ve poca madre.
Pero me arde la piel.
¿Le darás besitos?
Peralta: Me da gusto que te duela.
Miss Valery: :o
Peralta: Nadie te mandó.
Miss Valery: No. Ya sé que no.
Pensé que te gustaría.
Peralta: No hay besitos.
Miss Valery: ¿Ni en la boca?
Peralta: No. Ni en la boca.
Estás castigada.
Miss Valery: ¡Ay, no!
Me cortaré las venas.
Oye. Te tengo una sorpresa.
Peralta: Que bueno.
De todas maneras estás castigada.
Miss Valery: Bueno, no es sorpresa.
Es una buena noticia.
Andrés cumplió su misión este mes.
:D
Peralta: Mmmm... ¿Y?
Miss Valery: Ash. Bueno.
Ya no te diré nada.
Peralta: ¿Por qué le dices Andrés?
Miss Valery: Por que llega cada mes.
Jajajaja.
Peralta: Ay, ay. Que chistosa.
Miss Valery: Jajajaja.
Yo no lo inventé.
Peralta: Que buen chiste, eh.
Está súper ingenioso.
Miss Valery: ¿Andas de amargado?
Peralta: Estoy enojado contigo.
¿Cómo me vas a contentar?
Miss Valery: ¿Por qué estás enojado?
Peralta: Porque te tatuaste la piel.
Eso no me gusta.
Miss Valery: Es algo chiquito.
Me vas a tener que desnudar para poder verlo.
Peralta: Sí. Me parece buena idea.
Miss Valery: :D
Peralta: De castigo me vas a dar un masaje durante una hora.
Miss Valery: Ok. Ok.
Peralta: Desnuda.
Miss Valery: Hoy me quiero poner tacones.
Peralta: Póntelos.
¿Cuál es el problema?
Miss Valery: Y un short.
El pedo es la blusa.
Peralta: ¿Qué tiene la blusa?
Miss Valery: Que no se cuál blusa ponerme.
¿Qué haremos hoy?
Peralta: ¿Hoy? Nada.
Tengo mucha hueva.
Mejor vente para acá y hacemos el amor despacito.
Miss Valery: ¿No te acabo de decir que llegó Andrés?
Peralta: ¿Y eso qué?
Es la semana del culo.
Miss Valery: Jajajaja. Ok.
Así vas a tener una buena visión del tatoo.
¿Entonces me arreglo para salir o no?
Peralta: ¿Ahora qué te picó que quieres andar muy arregladita?
Miss Valery: No sé. Así me pasa.
Peralta: ¿No será que lo haces para que me gustes más?
Miss Valery: Obvio.
;)
Peralta: Mejor vente así, nomás.
Sin arreglar.
Acá te bañas conmigo y luego me das el masaje.
Miss Valery: Ok... Ya voy.
¡Chau!
Peralta: ¡Arreee!

miércoles, 23 de abril de 2014

Romance en la pizzería (7)

Viernes 2 de Julio
Miss Valery: Ya llegué.
¿Qué haces?
Peralta: Recogiendo el desmadre que dejaste.
Miss Valery: Jajajaja.
Claro que no.
Nunca dejo tiradero.
Peralta: Pon tu foto con el cabello corto.
Miss Valery: ¿Esa?
Peralta: Sí. En esa foto te ves increible.
Córtate el pelo así.
Anda. Hazlo por mí.
Hey.
Hey.
Hey.
Hey.
Hey.
¿Ya te dormiste?
Miss Valery: No.
Estaba vomitando.
:(
Peralta: Pero si casi no tomamos nada.
Es más yo sí tomé, pero tú no quisiste nada más que agua.
Miss Valery: Es que me metí algo y creo que me bajó la presión.
Peralta: ¿Te drogaste?
No manches.
No hagas estupideces.
Al menos no cuando estés conmigo.
Mejor ya duérmete y nos hablamos mañana.
Miss Valery: ¿Y si vomito y me muero?
Peralta: Jajajaja.
Que drama contigo.
Miss Valery: ¿No quieres decirme algo antes de que muera?
Peralta: Jajajaja.
Ya, ya.
Te vas a dormir y se te va a quitar todo.
Mañana te levantas tranquila y verás que la vida sigue como si nada.
Miss Valery: Me voy a cortar el cabello y me lo voy a pintar de negro.
Solo porque tú me lo pides.
Te voy a cumplir el capricho.
Peralta: Lo vas a hacer porque quieres.
Como todas las cosas que haces.
Pero de verdad sí me gustaría.
Miss Valery: Me gusta cumplirte los caprichos.
Peralta: Perfecto.
Oye. ¿Qué me querías decir?
Miss Valery: Hmmm. Mejor te lo digo de frente.
Y sobria.
Peralta: Ok.
Me gustaría saber ya.
Pero es mejor de frente.
Miss Valery: Bueno, mi amor.
Muero de sueño y mañana tengo mil cosas que hacer.
Te mando un besazo.
Descansa y piensa en mí.
Peralta: Ok.
Te veo mañana.
Tú igual.
Miss Valery: ¡Chau!
Peralta: Bye.